Psicosomática del asma bronquial en niños y adultos
Contenido
- Razones psicosomáticas para el desarrollo de asma bronquial.
- Estadísticas de enfermedades
- Los síntomas de la enfermedad.
- Retrato psicológico de un asmático
- Tácticas de tratamiento
La psicosomática del asma bronquial prevé la interacción de factores psicógenos y psicoemocionales en el desarrollo de enfermedades broncopulmonares. Numerosos estudios han demostrado que existe una estrecha relación entre la asfixia y un estímulo psicógeno externo.

Casi todos los pacientes notan que un ataque de asma se complica con ansiedad, estrés emocional o estrés mental. El asma bronquial es solo un ejemplo típico de la naturaleza psicosomática del desarrollo, que depende directamente de la estabilidad de la psique. Casi todos los pacientes que padecen asma bronquial notan un empeoramiento de la afección durante las emociones fuertes.
Razones psicosomáticas para el desarrollo de asma bronquial.
La enfermedad asmática puede surgir no solo como resultado de un factor emocional. Su principal razón es la mayor sensibilidad del sistema inmunológico a varios irritantes que ingresan al cuerpo. A menudo, el sobreesfuerzo nervioso puede provocar un ataque de asma.
Las causas psicosomáticas del desarrollo de la enfermedad incluyen:
- estrés emocional severo;
- choques nerviosos;
- inestabilidad psicológica del sistema nervioso;

- enfermedades neuropsiquiátricas de etiología crónica, etc.
En los niños, el asma bronquial puede transmitirse genéticamente, pero esto no es un indicador de la aparición obligatoria de la enfermedad. En este caso, la estabilidad emocional y la percepción general de la situación juegan un papel importante. Si el estrés emocional se alivia de manera oportuna, la probabilidad de un ataque de asma puede disminuir varias veces.
Como regla general, el desarrollo físico y psicosomático de la enfermedad tiene una relación cercana, que es la causa de un ataque agudo, que puede acompañar al asma bronquial.
Estadísticas de enfermedades
El mayor número de enfermedades broncopulmonares se presenta en niños mayores de 5 años. Los niños se enferman con mucha más frecuencia que las niñas, lo que se explica desde el punto de vista psicosomático por una educación más estricta. Como regla general, la mayoría de los pacientes se deshacen del asma durante el período de maduración hormonal, cuando se reordena el sistema endocrino.
La situación social en la familia juega un papel importante en el desarrollo de la enfermedad. Se ha comprobado que la enfermedad puede ocurrir en cada 3 pacientes que crecieron en una familia incompleta. A menudo, hay casos en que la enfermedad de un niño se desarrolla bruscamente en familias que beben, además, el divorcio de los padres puede afectar el deterioro de la psicosomática del niño.

En los adultos asmáticos, la incidencia máxima se produce entre los 23 y los 36 años. En este período de edad, se observa el mayor aumento de la tensión psicológica. Es característico que en este grupo de pacientes, las mujeres se enferman con mayor frecuencia.
Los síntomas de la enfermedad.
Los principales signos del asma bronquial incluyen:
- violación de la actividad respiratoria;
- sibilancias
- una sensación de opresión en el área del pecho;
- tos insoportable.
Además de los síntomas característicos, se pueden observar síntomas psicosomáticos que se asocian con el estado emocional del paciente y especialmente del niño.
Éstas incluyen:
- aumento de la irritabilidad nerviosa o, por el contrario, apatía completa;
- alteraciones en el descanso y el sueño;

- incapacidad para concentrar la atención;
- a veces puede haber agresión desmotivada y crisis emocionales.
Si aparece alguno de estos signos, además de un alergólogo y neumólogo, se requiere una consulta profesional. un psicólogo que pueda evaluar la gravedad de los síntomas y tomar las medidas necesarias para aliviar el estado del paciente.
Retrato psicológico de un asmático
La gravedad de la psicosomática está determinada por el comportamiento del paciente. Para determinar el perfil psicológico de una persona que padece esta enfermedad, se evalúa su estado de acuerdo con los siguientes criterios:
Soledad y autorrealización
Como regla general, durante este período de tiempo, el paciente intenta retirarse, ocultando sus emociones. En el curso crónico del asma bronquial, el autoaislamiento del paciente se observa con más fuerza.
Capricho
El paciente se vuelve caprichoso, le cuesta agradar y agradar. El comportamiento en la vida cotidiana se vuelve demasiado pedante, con mayores exigencias para los demás. En el caso de la más mínima violación de sus requisitos, el paciente se retira y se retira de lo que está sucediendo. Muy a menudo, este comportamiento ocurre en un niño, lo que complica el psicodiagnóstico.

Dificultad para tomar una decisión.
Cuando surgen situaciones de conflicto, el paciente no puede tomar una decisión o actuar rápidamente. Exteriormente, bien puede aceptar el punto de vista de su oponente, pero internamente, no cambia de opinión.
Nerviosismo y resentimiento
En psicosomática, los asmáticos tienen un habla rápida, que a menudo está teñida de emocionalidad negativa. Argumentan que las personas que los rodean no pueden evaluar su condición. Como regla general, los asmáticos son bastante difíciles de soportar situaciones estresantes, lo que conduce a un ataque agudo de la enfermedad.
Tácticas de tratamiento
El tratamiento psicosomático está dirigido principalmente a enseñar al paciente a expresar sus emociones sin reprimirlas. Es importante enseñar a una persona a compartir sus problemas y experiencias con sus seres queridos. Lo principal en el tratamiento psicosomático es la capacidad de afrontar situaciones estresantes, evitando el sobreesfuerzo nervioso.
Como regla general, es bastante difícil descubrir de forma independiente las causas psicológicas de la enfermedad, especialmente en un niño. Por lo tanto, se requiere la ayuda de un psicoanalista altamente calificado, que podrá averiguar el origen de la enfermedad, incluso en un niño.
La terapia con medicamentos proporciona, además del tratamiento sintomático, el nombramiento de sedantes (valeriana, agripalma, antihistamínicos).

En situaciones de estrés agudo, se utilizan seduxen o elenium. No se recomiendan tranquilizantes más fuertes. Cabe señalar que los ejercicios de respiración, la acupuntura, los procedimientos de masaje y la climatoterapia muestran una buena efectividad en el complejo de la psicoterapia.
El asma bronquial pertenece a una de las enfermedades del sistema broncopulmonar menos estudiadas y complejas, por lo tanto, para su tratamiento Se utiliza toda la gama de fármacos y terapias auxiliares, lo que permite lograr una remisión a largo plazo y prevenir posibles recaídas.
