Asma bronquial incontrolada: tratamiento, prevención
Contenido
- Clasificación de la enfermedad por nivel de control.
- Actividades de tratamiento
- Evaluación de la efectividad del tratamiento.
- Acciones preventivas
Asma bronquial incontrolada, que se caracteriza por ataques de asma, tos sibilante y dificultad para respirar severa, por regla general, se acompaña de una restricción de la actividad diaria del paciente y requiere tratamiento.

En el caso de que esta condición permanezca sin cambios incluso en el contexto del tratamiento, se clasifica como una exacerbación del asma bronquial. De acuerdo con este diagnóstico, ante las primeras manifestaciones de una enfermedad no controlada, es necesario aumentar la dosis de medicamentos para prevenir un ataque de asma.
Clasificación de la enfermedad por nivel de control.
El asma bronquial se caracteriza por un curso crónico, que requiere un control obligatorio del desarrollo de los síntomas, que depende de las características individuales del organismo y la gravedad de la enfermedad.
El asma incontrolada, moderada y grave se evalúa por la gravedad de los síntomas durante la noche y durante el día. Además, se tiene en cuenta la necesidad de broncodilatadores para el tratamiento de un ataque agudo y la posibilidad de que la enfermedad afecte la actividad del paciente.
En la clasificación del asma por el nivel de control, se pueden distinguir las siguientes formas:
- totalmente controlado;
- parcialmente controlado;
- incontrolable.
La determinación del nivel de control debe ser asumida con total responsabilidad, ya que muchos asmáticos no pueden la capacidad de evaluar de forma independiente la gravedad de la enfermedad, como resultado de lo cual se sobreestiman los posibles resultados tratamiento.

Además, una forma insuficientemente controlada de la enfermedad puede cambiar drásticamente el nivel de vida, afectando el estado social y psicológico del paciente. La forma más común de asma bronquial es persistente. Con una enfermedad no controlada, es posible la aparición repentina de un ataque de asma, lo que aumenta los riesgos de desarrollar cambios patológicos en el cuerpo del paciente.
El curso clínico de cualquier forma de la enfermedad depende del número de ataques diurnos y nocturnos que ocurren durante la semana. En base a esto, se selecciona la intensidad del efecto de los adrenomiméticos β2 de acción corta.
- La primera etapa incluye asma leve intermitente, que se manifiesta por dificultad para respirar y tos espástica poco frecuente. Los síntomas del asma intermitente pueden ocurrir una vez cada 7 días y por la noche no más de una vez al mes. Los síntomas de gravedad moderada prácticamente no se observan en los intervalos entre ataques.
- La segunda etapa es el asma leve persistente. Los síntomas de la enfermedad ocurren no más de 2 veces al mes. Por la noche, los ataques son muy raros. Durante el período de exacerbaciones, el paciente siente malestar asociado con una violación de la actividad habitual. Se nota gradualmente un aumento en la reactividad del sistema pulmonar.
- La tercera etapa es la forma persistente de la enfermedad de gravedad moderada. Al mismo tiempo, se observan ataques casi diarios, que contribuyen a una disminución de la calidad de vida, perturbando el sueño y retrasando la recuperación. Esta etapa requiere la ingesta diaria de beta-agonistas de acción corta.
- El cuarto lugar pertenece a una forma grave e incontrolada de asma bronquial, cuyo curso se complica por un dolor constante. Con esta forma de la enfermedad, se complica por ataques de asma constantes, que pueden repetirse varias veces por noche y requieren una ingesta adicional de broncodilatadores.

Cabe señalar que el grado de desarrollo de la gravedad de la enfermedad, basándose solo en los síntomas, se puede determinar solo antes del inicio de las medidas de tratamiento. Al recibir la terapia adecuada, es recomendable considerar el grado de su intensidad.
Actividades de tratamiento
El curso incontrolado de la enfermedad implica la elección de los medicamentos más efectivos, que incluyen medicamentos combinados, por ejemplo, el medicamento por inhalación Berodual. Su composición Fenoterol y bromuro de ipratropio tienen la capacidad de relajar la musculatura bronquial, asegurando así la acción más rápida y prolongada.
A menudo se utilizan simpaticomiméticos sintetizados, que estimulan selectivamente los receptores adrenérgicos β. Estos incluyen Novodrin, Euspiran, Izadrin, Astmopent, etc. La propiedad selectiva le permite evitar los efectos secundarios que se observan al usar Adrenaline. Estos medicamentos se usan con mayor frecuencia por inhalación, lo que permite lograr un alivio rápido del ataque. Sin embargo, en caso de una sobredosis de inhalaciones (4-6 veces al día), puede ocurrir un proceso inflamatorio del tracto respiratorio y broncoespasmo.
Los síntomas agudos se pueden aliviar con Euphyllin en forma de tableta o una solución para administración intramuscular e intravenosa, dependiendo de la condición del paciente. La administración oral de Euphyllin (0,15 g) se puede combinar con (0,025 g) de clorhidrato de efedrina. Además, se recomienda oxígeno humidificado independientemente del estadio de la enfermedad.

Al elegir una estrategia de tratamiento, es necesario tener en cuenta las posibles complicaciones. De ello depende el aumento o la disminución de la necesidad de medicamentos para el alivio de un ataque agudo. Un aumento en la dosis de medicamentos contra el asma (más de 2 veces en 7 días) indica una pérdida de control sobre el asma bronquial, lo que requiere una revisión del tratamiento básico en el futuro.
Evaluación de la efectividad del tratamiento.
El estado del paciente, dependiendo de la gravedad de los síntomas, debe realizarse con regularidad. Para controlar la gravedad de la afección, se deben evaluar indicadores como los indicadores de exámenes de diagnóstico y pruebas de laboratorio.
Es importante controlar el estado del paciente para evaluar la eficacia del tratamiento. Si es necesario, se lleva a cabo la corrección de la terapia, asumiendo un sistema de prescripciones "paso a paso". En este caso, la intensidad de la terapia con medicamentos depende de la gravedad de los síntomas.

Dicho sistema es el más óptimo y le permite lograr el control del asma bronquial con una exposición mínima al fármaco y mantenerlo durante mucho tiempo. En este caso, es necesario tener en cuenta las características individuales del organismo y la gravedad de los síntomas.
Lograr un control completo del asma bronquial debe caracterizarse no solo por la ausencia de síntomas de la enfermedad y la normalización de la función pulmonar. En esta condición, es necesario asegurarse de que no haya procesos inflamatorios en el tracto respiratorio inferior, ya que pueden conducir a una hiperreactividad bronquial.
En el caso de que el asma esté bajo control, el paciente puede llevar una vida normal, practicar deportes, asistir a instituciones educativas y realizar actividades profesionales. Al mismo tiempo, se normaliza el sueño y se previene el desarrollo de nuevos ataques y exacerbaciones.
Acciones preventivas
Las medidas preventivas para prevenir el desarrollo de un ataque agudo de asma bronquial son cumplir con las siguientes condiciones:
- Es importante evitar el contacto directo con alérgenos, ya que la mayoría de las veces la enfermedad se asocia con una mayor sensibilidad alérgica del cuerpo.
- Se recomienda en la temporada de frío para proteger el tracto respiratorio y respirar solo por la nariz. Esto evitará la hipotermia y, como resultado, las enfermedades inflamatorias del tracto respiratorio.

- Es necesario controlar regularmente la enfermedad en términos de gravedad. Si se complica por la adición de infecciones secundarias, debe consultar a su médico para recibir tratamiento adicional.
- Se recomienda seguir una dieta hipoalergénica, especialmente con predisposición hereditaria a manifestaciones alérgicas.
- La prevención oportuna de un ataque de asma se puede lograr con la ayuda de un inhalador de aerosol, que siempre debe llevar consigo.
Es importante recordar que no puede automedicarse, ya que a veces esto puede provocar complicaciones graves y, en algunos casos, la muerte. Ante los primeros signos de la enfermedad, debe comunicarse de inmediato con su médico para obtener consejos altamente calificados y recomendaciones de tratamiento.



